Voluntariado: Experimenta tu viaje al máximo!

Cuando nos vamos de viaje, es menester tratar de alargar la experiencia lo máximo posible ¿Por qué? En principio, no sabemos cuando vamos a volver a repetir la experiencia de viajar a otro continente. Esta oportunidad que nos presenta la vida, no se amortiza con hacer veinte ciudades en un mes, porque como dice la frase: -“Quien mucho abarca, poco aprieta”;  y le agregaría: poco disfruta y poco „aprende“.

Una vez que tenemos la oportunidad en las manos, tenemos que tomarla con fuerza y aprovecharla al máximo. El costo del pasaje es un hecho, que se amortiza con el tiempo de estadía pero, sobre todo, con el aprendizaje que realizamos ¿Cómo medimos el valor y la cuantía de un aprendizaje? ¿Cómo podemos maximizar nuestro aprendizaje?

Te acerco una posible respuesta: Voluntariado

¿Qué es un voluntariado?

La palabra voluntariado tiene su origen en la palabra del latín voluntarius y significa “acto que se hace por que uno quiere, sin que nadie lo obligue”.

El voluntariado es el trabajo de las personas que sirven a una comunidad o al medio ambiente por decisión propia y libre. Por definición, los voluntarios no cobran por su trabajo, pero que no cobren dinero, no significa que no ganen en experiencia, en aprendizaje y en cultura.

Después de todo, ¿qué es el dinero? El dinero es una herramienta que nos facilita el intercambio de bienes y servicios.

Si lo que buscamos es conocer, aprender, vivir una experiencia en el extranjero, los voluntariados son una de las mejores herramientas para aprender acerca de la cultura en la tierra que arrivamos.

Tienen varias ventajas. En principio, podes elegir en el país que queres hacer el voluntariado, y podes hacer varios voluntariados en distintos países, todo dependerá de las condiciones del voluntariado y de tus gustos. Algunos voluntariados piden un mínimo de dos semanas, otros, de dos meses; algunos voluntariados son en huertas orgánicas, otros, buscan personas que enseñen inglés, otros necesitan un asistente de marketing, otros, un cocinero, los hay para todos los gustos y de todos los colores. Se trata de descubrir, que es lo que querés hacer, y ver las opciones que hay, o de ver las opciones que hay y ver que es lo que queres experimentar.

Si estás transitando el camino al descubrimiento personal, encontrarnos a nosotros mismos en distintas situaciones, realizando diferentes tareas de servicio, en un entorno diferente, nos permite otra perspectiva y es una hermosa ruta dentro del descubrimiento personal que nos llena la vasija de Luz y el corazón, de gozo, porque el acto de poder ofrecer algo de nosotros a los otros, es acto psicomágico de liberación que nos eleva por encima de la materia. Desprenderse de la materia, aunque sea por un tiempo, es sanador y nos reencuentra con nuestra espíritu de Luz y amor.

Pero no todo es color rosa en el mundo de los voluntariados. Hay algunos voluntariados que pintan un mundo de colores pasteles decorado con bellas causas humanitarias, y luego, son sólo un negocio consumado para quienes lo promocionan, distantes de las descriptas causas que promocionan. Por esto, hay algunos detalles que tenemos que tener en cuenta cuando pensamos en hacer un voluntariado para disminuir las desiluciones. Igual, el azar es parte del viaje y hay riesgos que asumir, porque hay karma, en la vida todo es un aprendizaje, nuestras elecciones nos darán una experiencia para nuestro aprendizaje de vida, tanto sea que tengamos que huir por la mañana tomándonos un taxi.

Lee bien: Nunca a nadie des tu pasaporte. Ni en un hotel. Ni a ningún empleador o host de voluntariado. Hoy hay móbiles, celulares, pueden sacarle una foto de frente y contrafrente, no debes entregar tu pasaporte a nadie.

Salvando estos y otros riesgos que debes estar alerta de preveer, imagino que sabes lo que se siente, tener que irte antes de la fiesta cuando se pone buena, o habrás experimentado alguna vez en la infancia lo que se siente el tener que irte antes de la casa de alguien, en el punto álgido del juego… Pues con los viajes pasa lo mismo, porque uno al descubrir se renueva, el conocimiento vuelve a cero, como el de un niño, y uno trata de interpretar el entorno, un entorno con distintas palabras, con una distinta matemática y dinámica social, incluído el transporte y hacer en ese contexto un voluntariado, el aprendizaje se potencia.

Si bien al principio y en la distancia tenemos cierto miedo a lo desconocido, prejuicios creados, ideas formadas, una vez que estamos ahí, lo sorprendente es lo no imaginado, perdemos los miedos, y aquellos que planifican sus viajes de un mes, sienten que se podrían haber quedado los tres meses completos con el mismo dinero si lo hubieran planificado con anticipación sumando voluntariados a su estancia, conocimientos y experiencias memorables.

¡Ah! Debo recordarte  que para hacer un voluntariado, no hay edad, porque el alma no corre con los tiempos de la materia sino con los de un corazón vivo y ávido de nuevos conocimientos!

En Internet encontrarás un montón de posibles oportunidades para hacer voluntariados, en general la organización que te ofrece el voluntariado te alojan y te proveen las comidas a cambio de tu trabajo, que son unas horas por día, entre cuatro o cinco, pero lo hay también de ocho, los hay gratis y también, pagos. Recuerda que la base del voluntariado es ayudar, aprender, y vivir una experiencia que sea gratificante para ambas partes. Por esto cada experiencia de voluntariado es única, como vos.

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